• Dignísima Madre de Dios
    Que estando en pie junto a la Cruz de Jesús, tu Hijo, lo viste lleno de pena, de dolor, agonizar y morir, quedando sola y desamparada, sin más alivio que amarguras, y sin más compañía que tormentos.
  • Yo soy la resurrección
    y la vida:
    el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre.
  • El tiempo de la Pasión
    ha llegado de nuevo
    a las calles de Burgos.